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Siempre me ha despertado mucha curiosidad aquello de que el 93% de nuestra comunicación es no verbal. Cuando se busca en distintas fuentes, el porcentaje cambia dependiendo de lo que se considere no verbal. Sospecho que al pasar del tiempo esa medida ha venido en aumento, pues los elementos que se consideran dentro de la interacción humana se hacen cada vez más complejos y de mayor profundidad a los ojos del investigador.
Por ello concibo que lo más importante del proceso de comunicación es hacer contacto: con la realidad (contexto y circunstancia) y con el otro (audiencia o interlocutores). El proceso que lleva a ello es de doble atención: hacia dentro y hacia fuera. Si reconocemos que mucho de lo que pasa en la comunicación no depende de nosotros ni está bajo nuestro control (ese 93% de los elementos no verbales), entonces nos aproximaremos a ese fenómeno con más cuidado, más respeto y más profundidad.>¿Quién tiene razón?
(Diciembre) Liderazgo y Team Building para LBM Latinoamérica
Apoyo en la facilitación de una jornada de evaluación y planificación con todo el personal directivo y el equipo de esta destacada empresa, haciendo énfasis en los temas de Liderazgo y Trabajo en Equipo.
(Noviembre) Taller “Comunicación e Influencia” en el Centro Internacional de Actualización Profesional de la UCAB (CIAP-UCAB)
Realizamos esta actividad del 7 al 10 de noviembre, con un grupo de participantes muy motivado, de alto nivel de participación, el cual realizó profundas reflexiones sobre sus estilos de comunicación. Trabajamos sobre patrones de interacción con otros y técnicas para alcanzar una expresión más genuina y congruente con aquello que somos y sentimos, para así mejorar el impacto y la capacidad de influir sobre nuestra circunstancia y entorno. Esta experiencia se repetirá en febrero de 2012.
(Octubre-Noviembre) Taller de Oratoria para Delegación NMUM-UCV
Ya son cuatro años consecutivos en el cual dictamos este taller de oratoria para la delegación de la Universidad Central de Venezuela que asiste al National Model United Nations. Esta delegación se ha distinguido con importantes reconocimientos en el modelo, y ha establecido ya desde su nacimiento altos estándares de participación. Un equipo muy disciplinado que nos honramos en apoyar.
(Octubre) Curso Humanizando la Atención en Salud (Avessoc)
Con el sub-título “Cuando Jugamos en Equipo Gana el Paciente”, estamos dictando este taller a personal de administrativo y de enfermaría de diversas instituciones de salud del país. En esta oportunidad se trata de 16 participantes provenientes de Hospitales, Ambulatorios y Centros de Salud, quienes estarán revisando, a través de las técnicas del psicodrama y del análisis transaccional, oportunidades para mejorar el modo en que brindan atención a los pacientes, trabajando como equipo. Este talle se dicta gracias a la coordinación de la Asociación Venezolana de Servicios de Salud de Orientación Cristiana.
(Octubre) Asistencia en Seminario de Liderazgo Personal (Insight-Virtual)
La organización Insight Iberoamérica, líder en seminarios de liderazgo, comunicación y desarrollo humano, nos ha dado la oportunidad de fungir como asistente en sus seminarios virtuales. Este seminario de Liderazgo Personal conduce a los participantes a un proceso de reconexión con su poder personal, y con la capacidad de visualizar y alcanzar metas concretas.
(Agosto – Diciembre) Dirección de Inspiración
“Inspiración” es el nombre de un equipo que se viene consolidando a través de su primer trabajo llamado “Desencuentros”. Se realizó una presentación de este ejercicio escénico en Agosto y ahora se preparan nuevas muestras. Este montaje fue desarrollado en su totalidad con técnicas psicodramáticas, teniendo como base las vivencias de los intérpretes; está constituido por un conjunto de escenas sin un cierre claro, lo cual invita al espectador a participar y a darle conclusión a lo que ha presenciado, o a plantear sus propias preguntas a través de la creación de nuevas escenas. Esta propuesta se inscribe en lo que se conoce como “Teatro Espontáneo”, el cual fue creado por el Dr. Jacobo Levi Moreno.
(Septiembre 2011 – Enero 2012) Clases de Psicodrama en UNESR
Se abre esta posibilidad en el marco de la Maestría en Asesoramiento y Desarrollo Humano de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez. En estos estudios, docentes, trabajadores sociales, psicopedagogos, entre otros profesionales, tienen la oportunidad de entrar en contacto con técnicas psicodramáticas y reflexionar sobre su aplicación en sus ámbitos de acción.
(Agosto – Octubre) Curso de Psicodrama en CICA
Continúan formalmente las clases de exploración escénica y de personajes a través del Psicodrama en el Centro Integral de Capacitación Actoral. El proceso involucró a estudiantes que se inician en el mundo de la actuación, utilizando técnicas psicodramáticas en la revisión de escenas, el proceso de creación o descubrimiento de un personaje, la conexión corporal y emocional, entre otros elementos abordados.
(Julio) Curso de Mercadeo Social organizado por AVESSOC y avalado por la UCAB.
En julio tuvimos la oportunidad de dictar esta curso de Mercadeo Social que diseñamos para la Asociación Venezolana de Servicios de Salud de Orientación Cristiana (AVESSOC), con el aval del Vicerrectorado Académico de la Universidad Católica Andrés Bello. En él participaron distintas organizaciones de desarrollo social, entre ellas la Asociación de Damas Salesianas, Plafam, Medianálisis, y Centros de Salud afiliados. Una interesante y enriquecedora experiecnia.

(Junio) Dirección de Monólogos – Finalización del 3er Nivel de Actuación en CICA.
En el Centro Integral de Capacitación Actoral culminó un nuevo nivel de formación, y como actividad final 18 estudiantes de actuación presentaron monólogos breves en el Teatro Escena 8. En esta oportunidad tuvimos el gusto de dirigir sus actuaciones y realizar la puesta en escena.
(Junio) Talleres de Comunicación para Proyecto LIDERA de Futuro Presente
Taller dictado en Valencia y Caracas a grupos de jóvenes venezolanos en formación para un ejercicio de su liderazgo con mayor conciencia, alcance e impacto. Se abordó lo fundamental del acto de comunicación presencial y de la vocería. Una experiencia muy gratificante para todos los involucrados.
(Mayo – Junio) Taller de Comunicación Presencial
Con el apoyo del Centro de Estudiantes de Comunicación Social dictamos este taller de 16 horas, en el cual participaron estudiantes de Educación, Ingeniería, Ciencias Sociales y Derecho de la UCAB.
(Mayo) Taller Breve de Expresión Oral
El Taller Breve de Expresión Oral es un nuevo formato de trabajo que permite a los participantes tomar nociones básicas y practicas ejercicios esenciales, con el fin de comprender la dinámica de la comunicación presencial y abordar aquello que consideran una dificultad, tensión o bloqueo en su expresión. En Mayo realizamos satisfactoriamente la primera edición de este taller.
(Enero – Junio) Taller – Montaje “Desencuentros”, en el marco del Proyecto Inspiración
A través de técnicas Psicodramáticas, se está realizando este trabajo de montaje escénico, teniendo como punto de partida las experiencias de los intérpretes en torno a las relaciones de amor (con los padres, de pareja…). El resultado es un montaje que invitará al público a compartir parte de sus propias historias y perspectivas sobre este tema, llevándolas a la escena como práctica del “teatro de la espontaneidad”.
(Abril) Taller de Oratoria y Liderazgo para jóvenes estudiantes de educación media – Centro de Reflexión y Planificación Educativa (CERPE)
Un total de 25 estudiantes recibieron técnicas para el manejo de presentaciones orales con claridad e impacto. El taller incorporó la reflexión de los jóvenes y prácticas concretas para mejorar su capacidad como oradores.
(Abril) Conferencia sobre Expresión y Proyección Personal, organizado por el Centro de Estudiantes de Derecho (CEDE) – UCAB
Con una asistencia de 85 personas, se presentó información relevante sobre técnicas para la proyección de mayor seguridad personal al momento de realizar presentaciones orales. La presentación combinó prácticas realizadas con la participación de todos los presentes, con respecto a la respiración, la proyección de la voz y le fluidez de un discurso.
(Marzo) Taller de Liderazgo y Oratoria dictado a jóvenes líderes políticos de todos los estados de Venezuela, en el marco del programa LIDERA
Un nutrido grupo de jóvenes líderes estudiantiles y dirigentes de partidos políticos de diversa tendencia, se reunieron en Caracas en el marco del programa LIDERA para participar de este taller de Liderazgo y Oratoria, en el cual tuvieron oportunidad de poner en práctica sus habilidades expresivas, y de realización de discursos, pudiendo identificar áreas de oportunidad para su desarrollo y aumento del impacto de su trabajo.
(Enero – Julio) Clases de Psicodrama en el Centro Integral de Capacitación Actoral – CICA
En el marco de la formación que se imparte en CICA, los estudiantes de primer nivel reciben un entrenamiento básico en interpretación escénica a través de la técnica del Psicodrama. Ello consiste en el trabajo con imágenes personales, el abordaje de tensiones concretas que pueden ser obstáculos para la actuación y la búsqueda de liberación de la espontaneidad.

(Enero – Febrero) Taller de Oratoria para Cátedra de Honor UCAB
Este año con unos 20 estudiantes de distintas carreras, se realizó un entrenamiento en Oratoria que incluyó el juego de roles como técnica para el desarrollo de habilidades expresivas.
(Enero) Clase Abierta de Comunicación Oral con CECOSO
Iniciamos el año con una clase abierta de Comunicación Oral, dirigida a profesores y estudiantes de la UCAB, organizada por el Centro de Estudiantes de Comunicación Social. La experiencia fue compartida con el profesor Jogreg Henríquez. Este encuentro generó la idea de crear un taller amplio para profundizar sobre los conceptos y prácticas expuestas.
Se trata de un anuncio del libro de Steven Johnson, pero su contenido es realmente interesante, y resalta la relevancia que tiene la conectividad (las oportunidades crecientes de interacción y comunicación) en los procesos creativos y de innovación.
Lo que se requiere especialmente es conciencia del movimiento, del gesto y del impacto que tiene tanto sobre quien habla como sobre quienes escuchan. Esta es la vía adecuada para generar un desarrollo gestual. No se trata, y sugiero evitar eso, de aprender fórmulas predeterminadas, de tachar tal gesto como inadecuado u otro como el de mejor impacto; todos estos aspectos son relativos a la personalidad del orador, la cultura de todos los involucrados en el acto de comunicación, en contexto y demás elementos de la circunstancia.
Ese es el primer proceso: el de escucharme, tomar conciencia y registrar los movimientos de mis pensamientos, sensaciones y emociones. A partir de allí, puedo avanzar hacia una segunda fase: abrir mi percepción a todo lo que me rodea, especialmente hacia mis interlocutores. Entonces mi percepción se hace más sutil y profunda, ofreciéndome información suficiente para adaptarme constantemente a condiciones cambiantes, para hacer llegar mejor la información que estoy transmitiendo.Sencilla y profunda presentación, desarrollada con fluidez y que ofrece claves claras sobre uno de los elementos que mejor permite el fluir de nuestras comunicaciones: la neutralidad, que Matthieu Ricard aborda como entrenamiento de la mente a través de la meditación.
(Documento completo: Apuntes sobre Teatro Espontáneo y Psicodrama. Méndez, 2010)
Podemos referirnos al psicodrama como una técnica de trabajo grupal, que utiliza la acción escénica para el desarrollo de la espontaneidad y la creatividad en los individuos. Ello se traduce en mayor conciencia de las propias posibilidades expresivas y de acción ante cualquier situación, y un aumento de la flexibilidad y la capacidad de adaptación frente al contexto cambiante.
“El psicodrama, creado por el doctor Jacobo L. Moreno, es una modalidad educativa práctica; es además una forma de promover, encauzar y desarrollar el crecimiento personal. Finalmente, es un método terapéutico aplicable a niños, jóvenes y adultos”[1].
Entre las ideas más relevantes planteadas por J. L. Moreno encontramos el papel que juega la espontaneidad y la creatividad en el desarrollo del individuo y de las sociedades. Nociones esenciales para la comprensión del Psicodrama son: Rol, Tele, Espontaneidad y Catarsis. En cuanto a su práctica las etapas de realización: caldeamiento, acción y compartir; así como sus agentes: Director, Protagonista, Yo Auxiliares y Audiencia.
Lo que se investiga y desarrolla a través del psicodrama es la espontaneidad de los individuos, vale decir, la capacidad de generar respuestas nuevas ante cualquier situación, ya sea esta inesperada o habitual. La espontaneidad está vinculada a la flexibilidad, la adaptabilidad, y por supuesto la creatividad. Todas estas funciones del ser humano (tal y como las entendió Moreno) son fundamentales para la vida en la actualidad.
“Se investiga, a través del psicodrama, el elemento psicomotriz y el significado creador del encuentro”[2].
Creatividad y espontaneidad emergen del interior del individuo, y se ponen en práctica en la relación con los otros. Esta relación produce una doble dinámica: la de los elementos internos del sujeto y la de aquellos que se ponen en juego en cualquier relación. Así, concebido integralmente, el acto espontáneo y la acción creativa son aspectos de la dinámica interna individual, y del movimiento que se genera hacia el exterior. En ello se involucra psique y cuerpo.
El ser humano está en movimiento constante, creando y re-creando su propia existencia y el mundo en el cual se desenvuelve. Los elementos reales (objetos, espacios, personas) con los cuáles se relaciona, poseen una carga simbólica, que debe ser procesada y actualizada constantemente. Esto es lo que de distinto modo se realiza, concentrando la acción, tanto en la escena teatral como en la escena psicodramática.
“… Todas las cosas que damos por sentadas y que permanecen inconscientes tenían que ser reconstruidas pero reducidas a su elemento verdaderamente simbólico”[3].
Esta reconstrucción se hace necesaria para el despertar consciente de la humanidad, en el proceso de enfrentamiento de nuestros mayores desafíos: la violencia, las guerras, el calentamiento global y deterioro ambiental, los abusos de poder, los movimientos migratorios y el desarraigo consecuente, etc. Todas estas realidades escapan a nuestra comprensión racional, ponen en entredicho el estilo de vida que hemos generado e imposibilitan el alcance de la tan ansiada paz general y el desarrollo de la humanidad.
De modo que estamos, a inicios del siglo XXI, en una fuerte encrucijada y frente a gran incertidumbre, por ello la necesidad de re-elaborar, re-construir, re-crear, y así acercarnos a una comprensión no solamente más profunda sino también integral de nuestras naturaleza y circunstancia.
El trabajo escénico, el teatro y el psicodrama, son vías constituidas para la reinvención del ser humano, para su actualización simbólica. J.L. Moreno plantea que el trabajo para desarrollar y expandir la espontaneidad y concretar actos creativos en nuestra cotidianidad se hace indispensable. Se trata de darle al hombre medios concretos para impulsarle a soñar, inventar y actuar en consecuencia, incidir entonces en su realidad.
Desde la perspectiva del psicodrama, espontaneidad aparece cuando “el hombre se ve en la necesidad de responder con cierta adecuación a una nueva situación, o de una manera en cierta medida novedosa a una situación conocida”[4]. En este sentido se trata de una revolución en los procesos de aprendizaje, una transformación en los ámbitos tanto de la educación formal como del desarrollo humano.
“No tenemos idea de lo que va a suceder en términos de futuro, ni idea de cómo eso va a llevarse a cabo. Tengo un gran interés en la educación, creo que todos tenemos un gran interés en la educación, en parte porque la educación nos lleva a un futuro que no podemos entender. Si piensan en esto, los niños que empiezan la escuela este año (2006) se jubilarán en 2065. Nadie tiene una pista de cómo se verá el mundo en 5 años. Y, sin embargo se supone que estamos educándolos para ello. Por lo tanto, la incertidumbre, en mi opinión, es extraordinaria”.[5]
Así el psicodrama se entiende también como un método para flexibilizar las respuestas y generar nuevas experiencias en el individuo, producir la emergencia de aquello que de cierto modo no está listo para su manifestación. Se contacta y fortalece así un tipo de inteligencia que opera en el momento presente para abordar la incertidumbre, esa es la espontaneidad, la capacidad creativa. Por otro lado, todo ello se aborda integrando palabra, movimiento, voz, interacción entre individuos, danza, canto; toda manifestación es posible y es incluida en el proceso dinámico de crear en escena.
En el escenario psicodramático se movilizan los individuos y los roles que en ellos coexisten (psicosomáticos, psicodramáticos y sociales), sus visiones e interpretaciones de la realidad, los temas que emergen entre lo consciente y lo inconsciente compartido: las imágenes, los recuerdos, las emociones. Todo ello es material escénico. La dimensión del individuo, del yo que opera en el espacio del psicodrama, nos obliga a hacer una primera distinción, la que hace el propio Moreno entre la “persona privada” y el “rol”.
“El rol puede ser definido como una persona imaginaria creada por un dramaturgo; ese rol imaginario que no ha existido nunca (…) Puede ser un modelo de la existencia, o una imitación de ella. (…) Se puede definir también al rol como una parte o un personaje que representa un actor. (…)Como un carácter o función asumidos dentro de la realidad social. (…)Como las formas reales y tangibles que toma la persona”[6].
Las distintas dimensiones del rol (persona imaginaria, modelo de existencia, personaje, carácter o función dentro de la realidad social, forma tangible que toma la persona) son un conjunto de aspectos y manifestaciones que constituyen la persona tal y como la percibimos en sus interacciones, y van constituyendo un todo orgánico con cierto grado de coherencia: lo que conocemos como el yo.
Desde la perspectiva del psicodrama, el desempeño de roles antecede al surgimiento de yo, al punto de que dentro de nosotros existen aspectos no resueltos que no hemos podido integrar de manera adecuada. Una vía para su integración es el jugar roles no habituales, o practicar aquello que generalmente no hacemos para poder contactar esos aspectos que han estado marginados dentro de nosotros.
El individuo, ese yo que opera en la interacción con otros, se ha ido conformando a través del conjunto de roles que ha jugado y juega en cada situación, encuentro y desencuentro de su existencia. El yo conecta o consteliza el conjunto de roles en juego, constituye una matriz de identidad donde los sentidos y experiencias de la vida se depositan y se mantienen en movimiento. La dinámica interna se ha visto afectada e incluso constituida de una forma particular de acuerdo a como esos roles fueron expresados y movilizados en los niveles físico, emocional y mental.
El yo contiene y a la vez es contenido por los distintos roles que un individuo ha jugado a lo largo de su vida: en su niñez, juventud y vida adulta. Como capas, las distintas experiencias tenidas a través del tiempo, perfilan un modo específico de jugar determinados roles: el compañero de trabajo que siempre se comporta como un hermano mayor, el jefe que parece ser un padre para su equipo, la madre que en su casa se maneja como maestra de escuela o profesora, el padre que sigue siendo jefe de regimiento en su casa tal y como lo es en su trabajo, etc.
El riesgo de esta dinámica está en la posibilidad de que el yo se vuelva rígido en el rol o roles que ejerce, vale decir, se identifique completamente con éste y se cristalice una forma específica de manifestarlo o ejercerlo. Esto puede generar pérdida del sentido, desconexión, automatización, despersonalización, lo cual por supuesto afecta las relaciones y la calidad de vida del individuo.
Este fenómeno de la “cristalización” se da también en la cultura, afectando de igual manera a una sociedad entera que no es capaz de encontrar nuevas respuestas a los desafíos o problemas que enfrenta. La repetición constante de un patrón inadecuado que se convierte en sistema instaurado, coarta la libertad y espontaneidad de las personas que en él conviven y reduce al mínimo las posibilidades creativas de ese colectivo.
El ejercicio o juego de roles es ya un amplio campo de exploración, en función de que las personas comprendan el modo en que están expresándose y afectando a otros en sus vidas, así como determinando la fijación de patrones en su realidad, disminuyendo su libertad: su capacidad creativa (espontánea) de interpretar y fluir con los aspectos de su subjetividad.
En la práctica del psicodrama todos estos elementos se hacen presentes, en la búsqueda de la conexión integral (mental, física y emocional) de todos los aspectos que están en escena. El escenario psicodramático constituye una expresión de la psique de los sujetos que en él se desenvuelven, y allí ocurre un movimiento particular que en cierto momento del desarrollo de las escenas permite la experimentación de una catarsis, esto es, el surgimiento del sentimiento de conexión (compasión) entre los presentes, donde se da el chispazo que indica un profundo movimiento interno.
Así como en el antiguo Teatro Griego la catarsis se da en el espectador, y en la Tragedia se define como ese sentimiento de temor y piedad, donde la audiencia vive con el protagonista (el héroe, el que agoniza) sus vicisitudes, por efecto de lo cual contiene sus propios excesos; en el psicodrama se produce un efecto análogo sobre en el escenario, primero en el protagonista del psicodrama y los otros sujetos en escena, luego en la audiencia que resuena con los contenidos emergentes en la acción.
Todo lo descrito hasta aquí, como esencia, propósito y aspectos fundamentales del psicodrama y su concepción del individuo, en la práctica se desarrolla en tres etapas específicas: 1) el caldeamiento, momento en el cual se prepara al grupo para la acción dramática a través de alguna conversación, una dinámica de movimiento por el espacio, lectura de algún texto, entre otras; 2) la acción específica que se inicia cuando del caldeamiento surge un protagonista, uno de los individuos del grupo emerge con un grado de movilización tal que funge como eje en la creación de una escena, que puede aparecer de su propia experiencia particular, de su imaginación o de aquello que se movilizó en su interior durante el caldeamiento; y 3) el compartir, que se da a través de un diálogo con todos los miembros del grupo en torno al psicodrama desarrollado (conjunto de escenas realizadas espontáneamente), haciendo énfasis en aquello que les resonó y evitando aleccionar, aconsejar o interpretar.
Estas tres etapas son conducidas por un Director, que estará guiando la sesión entera y determinará el ritmo y la forma en que se desarrollarán las escenas generadas por el Protagonista. Los Yo Auxiliares serán los individuos que desde la Audiencia pasarán al escenario, llamados por el Protagonista y asumiendo los roles pertinentes a la acción en desarrollo: los presentes en la situación (interacciones, imágenes) que el Protagonista recordó y ha reproducido (sus padres y hermanos, sus amigos en ese viaje de vacaciones, sus pares en la oficina), o aspectos internos del mismo (sus miedos, su rabia, su dolor de estómago, su nudo en la garganta) que cobran vida a través de los cuerpos y voces de los Yo Auxiliares.
Es importante agregar que en el Psicodrama la Audiencia tiene un papel activo, en primer lugar porque como espectadores todos los presentes están siendo representados por el protagonista emergente; en segundo término porque en cualquier momento quienes la integran podrán pasar a escena llamados por el Protagonista o el Director para ejercer un rol particular, de modo que estarán en capacidad de darle continuidad a la situación en desarrollo por su conexión con ella; por último porque la Audiencia puede asumir como conjunto de individuos roles importantes: la multitud que grita en un concierto, la sociedad como conjunto de voces anónimas que le dicen al individuo qué hacer, la gente de la calle que grita cosas ante una situación determinada, etc.
En realidad hay muchas formas en que la Audiencia puede activarse en el desarrollo de un psicodrama, así como infinitas posibilidades de juego escénico en el proceso creativo espontáneo propio de esta dinámica. Lo más importante en este sentido es que todos los presentes en un psicodrama experimentan una conexión subjetiva que generalmente no es consciente, y que sin embargo permite el desarrollo espontáneo (pertinente, adecuado y concreto) de la escena. Así el Protagonista encuentra a los Yo Auxiliares perfectos para ejercer los roles dentro de su familia, o la audiencia reacciona espontáneamente ante una situación justo de la manera necesaria y en el momento indicado, aunque no disponga de mayor información o les conozca directamente. J.L.Moreno llamó a esta conexión “Tele”.
A través de estos elementos se llevan a la acción dramática, en una sesión típica de psicodrama, situaciones (externas o internas) vividas por el individuo, y se impulsa o surgen distintas formas de experimentar eso que ha traído presente. Entra en diálogo con aspectos desconocidos de sí mismos, reacciona de forma diferente a una situación de su realidad ya conocida, adapta respuesta ante nuevas circunstancias. En pocas palabras, practica un rol distinto, rompe con las cristalizaciones presentes, se sumerge en su experiencia subjetiva a través de esa acción dramática y emerge de ella con una nueva perspectiva. Se ha tocado la posibilidad creativa en su actuación.
De esta manera hemos explicado lo básico del Psicodrama, como teoría que plantea un modo de comprender al ser humano y la conformación del yo, y como práctica de intervención para el impulso a la espontaneidad y a la creatividad.
[1] RAMÍREZ, José Agustín. Psicodrama Teoría y Práctica. Desclée de Brouwer. España, 1997.
[2]MORENO, Jacobo Levi. Psicodrama. Editorial Paidos. Buenos Aires, 1972.
[3]Ibidem.
[4]Ibidem.
[5] ROBINSON, Sir Ken. Do School Kill Creativity? TED Conference. California, EUA, 2006. Tomado de video de su presentación en http://video.google.com/videoplay?docid=-9133846744370459335&hl=es
[6]MORENO, J.L. OpCit.














